Un motor único para encontrar un nombre, un lugar, un texto. Un taller para escribir el Gran Libro de tu familia. Una biblioteca viva donde cada contribución cuenta.
Un linaje no es solo el tuyo — familias, lugares, comunidades, obras, objetos, instituciones: todo es un Gran Libro →
Dos gestos para empezar. La Memoria y la Historia se responden dentro de cada Gran Libro.
Cinco herramientas, una memoria
No una lista de promesas. Una demostración visual — haz clic, prueba.
01 · Árbol
Construye tu árbol nodo por nodo, o importa un GEDCOM existente. Cada persona está vinculada a sus lugares, sus textos, sus documentos de archivo.
Cómo funciona
Inicia una búsqueda en 5200 linajes documentados. Si tu nombre aún no figura en ellos, lo añades tú.
Árbol genealógico, lugares de origen, textos y documentos de archivo: la herramienta te sugiere aproximaciones — eres tú quien las valida. Un parecido de nombre nunca es una filiación mientras no quede establecida.
Abre el taller. Narra capítulo a capítulo; el asistente propone archivos que citar, nunca que inventar. Cada hecho lleva su estatuto:
Nada entra en el patrimonio sin validación humana: lo que usted deposita se analiza y luego se relee antes de ser publicado. Después, usted elige el modo —familiar, colaborativo o público— e imprime un ejemplar encuadernado para sus nietos.
Descubrimientos recientes
19 familias documentadas este mes. Quizá su nombre sea el próximo.
Variantes
שֵׁם אֶחָד — מֵאָה פָּנִים
12 grafías · 9 lenguas · 3 siglos · una misma raíz כֹּהֵן
Cada nombre judío viaja a través de las lenguas y las fronteras —Cohen, Kahn, Kogan, Cahen, כֹּהֵן—. Zakhor conoce esas metamorfosis y muestra, de un solo vistazo, cómo se escribió un nombre según la época, el escribano, la lengua de acogida.
Explorar los linajes →«Mi abuela cantaba en ladino. Decía las mismas palabras que sus abuelas en Toledo, cinco siglos antes. Eso es una lignée: una canción que no se detiene.»
Dentro de cinco años, distinguir un contenido auténtico de uno sintético será imposible para el ser humano medio.
Deepfakes de vídeo, clonación de voz, textos generados: cada medio se vuelve falsificable de manera indetectable. Mañana, todo será sospechoso.
Quizá seamos la última generación capaz de atestiguar la procedencia de nuestra herencia. Los documentos que aún podemos recopilar, datar y situar hoy serán mucho más difíciles de establecer dentro de diez años. Depositar ahora es ofrecer a las generaciones siguientes un cimiento documentado.
El archivo es colectivo
Se entra en el colectivo mediante un documento depositado, una lignée documentada o una competencia ofrecida.
Un testimonio, una foto anotada, un acta, una lista de nombres: cada pieza entra con la dignidad de un archivo —depositada, atribuida, datada.
Depositar una piezaCompletar una lignée existente o crear la suya —una familia, un lugar, una comunidad. 5200 lignées documentadas hasta la fecha.
DocumentarPaleografía, traducción, transcripción, genealogía: únase al círculo de los contribuidores que descifran y releen.
Unirse al colectivoBoletín informativo
Acuérdate.
La orden zakhor aparece cerca de ciento setenta veces en la Biblia hebrea. Nunca ordena escribir la historia: ordena transmitir.
Nuestro nombre es un homenaje a Yosef Hayim Yerushalmi, quien demostró que la historia crítica no prolongó la memoria judía, sino que con demasiada frecuencia la sustituyó. Rechazamos esa sustitución, como rechazamos su contrario: una memoria sin rigor.
Zakhor mantiene ambas unidas. El relato familiar y el acto de archivo. La tradición transmitida y la fuente verificada. El nombre susurrado y el nombre consignado en los registros. Cada página de Zakhor.ai lleva su registro —Memoria o Historia— y ninguno de los dos juzga al otro.
Nuestra misión
Transmitir la memoria de los linajes judíos: familias, lugares, comunidades, obras, objetos, instituciones. No hay linajes pequeños, ni comunidades menores, ni geografías indignas de un Gran Libro.
Nuestros compromisos
Recoger con fidelidad. El testimonio de una abuela, la fotografía anotada, la lista de nombres en un libro de oraciones entran aquí con la misma dignidad documental que la fuente de archivo.
No borrar jamás. Lo que se incorpora a la memoria colectiva nunca se retira de ella. Lo que se corrige se versiona, jamás se suprime.
No fabricar jamás. Sin fechas inventadas, sin antepasados complacientes. Distinguimos siempre lo establecido, lo probable, lo transmitido y lo conjeturado.
No apropiarnos de nada. Las memorias confiadas siguen siendo las de las familias y las comunidades. Somos sus depositarios, no sus propietarios.
Únase a nosotros
Usted lleva un nombre, un lugar, un relato, un documento. Deposítelo. Un linaje no documentado es un hilo que se rompe, y cada hilo cuenta para el pueblo del Libro entero.
El imperativo que nos nombra solo se conjuga en presente, para el porvenir.
Acuérdate. Nosotros velaremos por ello.