Siglos XV–XVII
Predicaciones de Vicente Ferrer, conversiones forzadas
1410-1416·Castille, Aragon
El balance se reproduce tal como lo escribe la fuente: nunca redondeado, nunca sumado a otro. Los balances se solapan de un suceso a otro.
El dominico Vicente Ferrer recorrió Castilla y Aragón predicando la conversión de los judíos, entrando en las sinagogas con el crucifijo en mano, escoltado por multitudes de flagelantes. No llamaba al asesinato; obtenía bautismos mediante una presión que las comunidades, debilitadas desde las masacres de finales del siglo anterior, no podían soportar.
Las leyes de Valladolid, promulgadas bajo la regente Catherine de Lancastre, dieron a la predicación su aparato legal: barrios cerrados, prohibición de oficios y cargos, del préstamo, del comercio de víveres, obligación de llevar signo distintivo y barba larga. La disputa de Tortosa, convocada por el antipapa Benedicto XIII, añadió una humillación pública: veinte meses de controversia en los que rabinos debieron responder a un converso, y al término de la cual muchos delegados se hicieron bautizar.
El resultado no fue la desaparición del judaísmo español sino la aparición, junto a él, de un grupo masivo de conversos — precisamente aquellos a quienes la Inquisición perseguiría una generación más tarde.
- Período :
- Siglos XV–XVII
- Naturaleza :
- Conversión forzada
- Región :
- Europa occidental
- País :
- Espagne
Actes de la dispute de Tortosa ; lois de Valladolid (1412) ; chroniques castillanes.